lunes, 17 de enero de 2022

El #BlueMonday no es el día más triste del año

Desde 2005, cuando llega el tercer lunes del mes de enero, las redes sociales y los medios de comunicación se llenan de mensajes y noticias que hablan de esa jornada como ‘el día más triste del año’, siendo utilizada la etiqueta #BlueMonday para darle una mayor visibilidad.

Aunque han tratado de convencernos de que el ‘lunes triste’ es consecuencia de un concienzudo análisis de todos los días del año, la incidencia que tiene ese día en el estado de ánimo de las personas y múltiples variantes como puede ser los días que han pasado desde que se acabaron las vacaciones de Navidad, el grado de (in)satisfacción tras no haber cumplido (supuesta y mayoritariamente) los ‘propósitos de Año Nuevo’, la famosa ‘cuesta de enero’, los días que faltan para que llegue un puente o vacaciones y todo ello agitado en una coctelera y disfrazado de ecuación matemática es lo que dio como resultado que el tercer lunes de enero fuese nombrado como el más deprimente.

Detrás de dichas conclusiones se encontraban dos elementos: por un lado el psicólogo Cliff Arnall, quien había desarrollado una supuesta fórmula por la cual determinaba que ese día era el más triste del año y, por otro, la agencia de viajes Sky Travel, que fue quien hizo el encargo al investigador para lanzar una campaña publicitaria con la que incentivar a la población a contratar viajes y escapadas con el fin de superar con más optimismo ya no solo esa jornada sino el mes de enero en sí.

Los resultados del informe de Cliff Arnall los disfrazaron como oficiales y científicos, ya que fueron acompañados del supuesto aval de la Universidad de Cardiff, donde el investigador había estado ejerciendo como profesor, aunque en el momento de lanzarse la campaña del Blue Monday ya no trabajaba para dicha institución (y así lo hicieron saber, por activa y por pasiva, los responsables universitarios).

Muchos son los medios e investigadores científicos que llevan años tratando de advertir que el Blue Monday no es más que un despropósito y el resultado de una patraña (que incluso ha tomado tintes supersticiosos y pseudocientíficos) y que en realidad este día no deja de ser ni mejor ni peor que cualquier otro lunes del resto del año.

Cabe destacar que se bautizó como ‘Blue Monday’ debido a que, en inglés, el término ‘blue’ no solo se utiliza para el color azul sino también para referirse al estado de tristeza y melancolía y es muy común que en la cultura anglosajona se use este color para representar ese estado de ánimo (de ahí que en la película de la factoría Disney ‘Inside Out’ el personaje que encarna a la tristeza sea azul).

 

Como apunte final, señalar que desde hace varios años (y tras las múltiples críticas recibidas) el propio Cliff Arnall se ha convertido en un acérrimo defensor y activista del #StopBlueMonday.

Qué queréis que os diga, a mí estas cosas del lunes más triste del año y el día más feliz del año me parecen unas chorradas tan grandes como pianos de cola... Eso sí, reconozco que es un temazo ochentero del grupo británico New Order.