Las Perseidas, también conocidas como ‘Lágrimas de San Lorenzo’, son una de las lluvias de meteoros más espectaculares y populares del año.
Pues bien, ¿y por qué sucede este fenómeno año tras año?
Este fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa la nube de escombros dejada por el cometa Swift-Tuttle
y los pequeños fragmentos de este cometa entran en la atmósfera
terrestre a gran velocidad y se desintegran creando brillantes destellos
de luz.
Las
Perseidas son visibles anualmente entre mediados de julio y finales de
agosto, con su pico de actividad alrededor del 12 de agosto. Durante
este período, se pueden observar hasta 100 meteoros por hora en cielos
despejados y oscuros.
Este
evento astronómico viene siendo admirado y observado desde hace siglos,
ofreciendo un espectáculo natural que atrae tanto a astrónomos
aficionados como a profesionales. Para disfrutar mejor de las Perseidas
se recomienda buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica y
mirar hacia el noreste a partir de la medianoche.
Las Perseidas son llamadas así porque se creía que se originaba en la constelación de Perseo. Por su parte, también se conocen como las ‘Lágrimas de San Lorenzo’ debido a que su punto máximo de actividad coincide con la festividad de San Lorenzo, el 10 de agosto, quien fue martirizado y, según la leyenda, sus lágrimas caen cada año en esta fecha.
Fuentes de las imágenes: Web del Parc Astronòmic del Montsec, Starwalk.space y AgenciaSinc.es
Modas de época estival
y estética aparte, el oscurecimiento de nuestra piel al estar en
contacto con los rayos del sol se debe a una acción de autoprotección
que tiene nuestro organismo ante una sobreexposición bajo los rayos
ultravioletas.
La primera barrera que se
encuentran los rayos ultravioleta es la capa de ozono, la cual evita que
traspasen cierto tipos de rayos altamente perjudiciales para nuestra
piel.
El
segundo escudo de protección, ante la agresión del sol, la realiza
(como ya he comentado) nuestro propio organismo, gracias a una mayor
producción de melanina, que es el pigmento que se encarga de oscurecer nuestra piel, pero también el que determina el color de nuestro cabello, entre otras funciones que tiene.
Gracias
a oscurecerla (broncear), la melanina evita que los rayos ultravioleta,
que han entrado en contacto con la piel, puedan alterar nuestro ADN.
Evidentemente,
cada persona tiene un tipo de piel diferente y a cada una le afecta de
un modo u otro la radiación del sol. Hay quien se pone directamente
morena tras un par de horas expuesta a los rayos ultravioleta, quien
necesita varias horas e incluso días para alcanzar un tono tostado y quien se quema y pone rojo como una gamba, tras estar unos pocos minutos recibiendo sol sobre su piel.
Desde
hace bastantes años los dermatólogos y especialistas médicos están
poniendo mucho empeño en concienciarnos para que usemos cremas de
protección solar para así evitar cualquier tipo de quemadura solar, pero
sobre todo con el fin de impedir cualquier factor de riesgo ante un
posible cáncer de piel, en aumento desde la disminución de la capa de
ozono.
Cuanto más sol tomemos más melanina deberíamos
producir, aunque no todas las personas tenemos/producimos la misma
cantidad de este pigmento ante la exposición solar, debido a que cada
tipo de piel tiene un ‘fototipo’ diferente.
Los
diferentes fototipos de piel son seis y en función del que cada persona
tenga fabricará una cantidad de melanina u otra y, por lo tanto, podrá
exponerse al sol con mayor o menor peligro para la salud:
Fototipo I: pelirrojos, de piel muy blanca.
Fototipo II: rubios, de piel blanca.
Fototipo III: castaños, de piel clara.
Fototipo IV: castaños oscuro, de piel morena.
Fototipo V: castaños muy oscuros, piel muy morena tipo árabe o india.
Fototipo VI: piel negra.
Podríamos añadir a esta lista un séptimo fototipo (al que se le adjudica el 0) y que se refiere a los albinos, personas que no producen el pigmento de la melanina y por lo cual no pueden o no deben exponerse al sol bajo ninguna circunstancia por su propia seguridad.
Después de comer,
nuestro cuerpo se concentra en la digestión de los alimentos que hemos
ingerido. Para ello, se envía más sangre y oxígeno al sistema digestivo,
lo que hace que el flujo sanguíneo en otras partes del cuerpo
disminuya, incluyendo el cerebro.
Además,
durante el proceso de digestión se liberan hormonas como la insulina y
el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1), que ayudan a las
células a absorber la glucosa del torrente sanguíneo para obtener
energía. Sin embargo, esto también puede provocar una disminución en la
glucemia en sangre, lo que puede afectar la actividad neuronal y la
sensación de somnolencia.
Por
otro lado, la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos o grasas
puede aumentar los niveles de serotonina en el cerebro, una sustancia
que produce sensación de bienestar y relajación, lo que puede contribuir
a la sensación de somnolencia. Sin embargo, esto no significa que todas
las comidas ricas en carbohidratos o grasas nos hagan sentir
somnolientos, ya que otros factores como la cantidad de comida, la hora
del día y la calidad del sueño también pueden influir en esta sensación.
Así que ya sabéis por qué tenemos ese sueño después de comer y, desde aquí, romper una lanza a favor de echar una siestecita corta cada día, de 20 a 45 minutos, para descansar, para que no baile la comida y para afrontar lo que queda del día.
Fuente de la imagen: Wikimedia Commons, "Die Hängematte".
¿Por qué se utiliza el término 'viral' para referirse a algo que se hace famoso rápidamente y se comparte de manera masiva?
‘Viral’ hace referencia al término que se utiliza para describir
algo que se hace muy famoso de forma súbita y se propaga rápidamente por las redes sociales. Y esto es
debido a su analogía con el comportamiento de un ‘virus’, término del que proviene. Como la lengua española "está viva", su presencia ha ido de menos a más, gracias, en mayor parte, por el uso constante de este término por parte de los medios de comunicación.
En Biología, un virus se propaga de manera masiva,
pudiendo tirar abajo las defensas de un individuo y llegar a infectar a un gran número de personas en poco tiempo. De manera análoga, un contenido en las redes sociales que se
considera ‘viral’ es aquel que se difunde rápidamente de persona a
persona, multiplicando su alcance de forma inesperada y exponencial.
Esta
capacidad de propagación rápida y masiva es lo que ha llevado a
utilizar el término ‘viral’ para describir fenómenos de popularidad
súbita en Internet y en las redes sociales que ya forman parte del colectivo diario.
Texto Original: blog "Ya está el listo que todo lo sabe", de Alfred López (con algunas modificaciones puntuales).
Fuente de las imágenes: motor de búsqueda de Google y blog "YEELQTLS".
Albert Einstein llegó a Barcelona un 22 de febrero de 1923. Apareció “de
incógnito” por iniciativa del profesor Esteban Cerradas e Illa. Había
sido invitado a pronunciar tres conferencias “esquemáticas” sobre sus
últimos descubrimientos. Dos años antes había recibido el premio Nobel
de Física, pero no por sus teorías sobre la relatividad -formuladas por
primera vez en 1905 y ampliadas de manera definitiva una década después,
en concreto en 1916, con su teoría de la gravitación y el principio de
la relatividad general-, sino “por sus méritos en el campo de la física
teórica, y especialmente por sus descubrimientos de la ley del efecto
fotoeléctrico”.
Habían cambiado algunas cosas en su existencia:
se había separado de su esposa y colaboradora muy directa Milena Marec
(a ella destinó la mitad del premio de la academia sueca; la otra mitad
fue para una organización de caridad), y se había unido a su prima Elsa,
divorciada y madre de dos hijos.
Según cuentan los periódicos
de la época -Javier Turrión ha realizado un exhaustivo trabajo de
recopilación de las notas aparecidas en la prensa en el segundo tomo de
su libro eminentemente científico: “Einstein. II. El tiempo propio”
(Unaluna)-, Einstein se instaló en una fonda modesta, pero el dueño lo
reconoció de inmediato y pensó que su humilde establecimiento era
indigno de un personaje así y lo llevó al hotel Colón. Fue recibido en
el ayuntamiento de la ciudad y desplegó una intensa actividad. Desde
Barcelona, en tren, el sabio se trasladó a Madrid, donde impartiría tres
conferencias sobre sus últimos descubrimientos en la Universidad
Central, en el aula de Física.
EN MADRID CON JULIO PALACIOS
Fue
acogido por numerosos profesores, Blas Cabrera, entre ellos. El seis de
marzo realizó un viaje a Toledo, y confesó en público y en privado
-solía hablar en francés y a veces en su lengua, el alemán- que aquel
“había sido uno de los días más hermosos de su vida”. Dijo que Toledo
era como un cuento de hadas y se quedó fascinado ante la obra de El
Greco. Visitó el Museo del Prado, pero también la Residencia de
Estudiantes, donde se hizo fotos con los catedráticos, y entre ellos
aparece el físico aragonés de Paniza Julio Palacios, que desplegó una
labor increíble como científico, viajero y gramático, y fue uno de los
pocos españoles que rechazó la teoría de la relatividad de Einstein,
hasta el punto que casi al final de su vida publicó el libro
“Relatividad, una nueva teoría” (1960). Javier Turrión exhuma un
fragmento del “Diario de viaje de Einstein”, donde se puede leer con
fecha del nueve de marzo: “Viaje a las montañas y Escorial. Un día
maravilloso. Por la tarde, una recepción en la Residencia, con discursos
por Ortega y por mí”.
Durante su estancia en Madrid, Albert
Einstein recibió dos nuevas peticiones: una de Valencia, para que diese
allí un ciclo de charlas, que rechazó, y otra de la Academia de Ciencias
de Zaragoza, que aceptó. El doce de marzo salió de la capital de España
y llegó aquí, donde le fueron a recibir, entre otros, el profesor
Antonio de Gregorio y Rocasolano, que era una institución en la ciudad y
acababa de recibir la Cruz de Alfonso X el Sabio.
La lista de
personalidades era amplia; estaba el cónsul y fotógrafo Gustavo
Freudenthal con su joven y “hermosa” hija Margarita, que le regaló un
ramo de flores a Elsa. Había estudiantes y algunos súbditos alemanes. El
catedrático Jerónimo Vecino hizo de maestro de ceremonias: presentó a
los Einstein a las autoridades. Iban a permanecer aquí alrededor 50
horas, antes de partir hacia Bilbao. Abandonaron la estación con su
séquito en un coche de alcaldía y se trasladaron al hotel Universo. El
programa iba a ser muy apretado. ¿Cómo era en realidad aquel sabio? Los
periodistas, tanto de HERALDO como de “El Noticiero”, se fijaron no sólo
en la dimensión y en la profundidad de su pensamiento (en ocasiones
parecían pedir casi disculpas a los lectores por no entender las cosas
que decía, aunque no obviaron los pormenores de su ciencia. Escribe uno:
“Yo no lo entiendo, pero es una eminencia”), sino en el perfil
inmediato del hombre: fumaba mucho, pero no bebía alcohol ni café, dijo
que dormía de nueve a once horas diarias, y glosó la importancia de
Ramón y Cajal; además se confesó lector de William Shakespeare y de
Cervantes, tanto de sus “Novelas ejemplares” como de “El Quijote”, y
expresó que su autor poseía “un humor encantador”. Otro periodista
observó que “su voz es muy simpática, dulce, modesta y melodiosa”.
DOS CONFERENCIAS
La
primera conferencia la impartió, a las dos horas de haber llegado a
Zaragoza, en el salón de actos de la Facultad de Medicina, abarrotado de
público. Presidieron el acto el rector Ricardo Royo Vilanova, el
general Mayandía, el decano Gonzalo Calamita, Lorenzo Pardo, secretario
de la Academia de Ciencias (que lo nombraría académico correspondiente),
el citado Antonio de Gregorio Rocasolano, presidente a su vez de la
institución, y Jerónimo Vecino, que explicó la importancia de su figura.
Y Einstein abordó, en un francés nítido y sencillo, “algunos rasgos
salientes de su teoría de la relatividad”. Citó la relatividad
filosófica e invocó a Galileo, Copérnico, Newton y Kepler. Clausuró el
acto Lorenzo Pardo, quien recordó que “los laboratorios de Zaragoza han
trabajado varias veces sobre los notables estudios del físico ilustre”.
Esa
noche, en los salones del consulado alemán (que estaba en el Coso,
donde está ahora el Savoy), se celebró una fiesta “con gran distinción”.
Recoge Turrión que De Gregorio Rocasolano “excusó su asistencia por el
luto debido al reciente fallecimiento de su hermano”. El detalle más
emotivo de la noche correspondió al momento en que “el sabio alemán
lució su arte maravilloso con el violín, acompañándolo al piano la
señorita Castillo. A la fiesta, que resultó agradabilísima, asistieron
además de los citados, la señora Castillo, los señores de Bescós y otras
varias damas y caballeros, cuyos nombres no citamos por incurrir en
lamentables omisiones. Al final se sirvió un cava de honor brindando el
Freudenthal por el doctor Einstein y su distinguida esposa, y el sabio
alemán por la prosperidad de España y Alemania”, según publicó “El
Noticiero”. Jerónimo Vecino haría al día siguiente una síntesis del
pensamiento científico del sabio en un artículo aparecido en las páginas
de este diario donde se conjugaba el rigor y la amenidad.
LA ESTRUCTURA DEL ESPACIO
La
segunda conferencia del profesor alemán de Ulm la impartió en el mismo
lugar, hacia las 18.15 horas, que tuvo una asistencia algo menor, pero
idéntico entusiasmo y fue “más bella si cabe, al decir de los
inteligentes, que la primera”. Versó sobre la estructura del espacio. En
el acto participó un alumno de Ciencias, Sanz, que ofreció a Einstein
el fruto de “una colecta hecha entre la simpática y siempre altruista
masa escolar, con destino a mitigar la penuria de sus hermanos de las
Universidades alemanas”.
Se produjo una anécdota deliciosa:
Einstein realizó ecuaciones, garabatos y dibujos sobre la pizarra. El
rector Royo Villanova dijo que le gustaría eternizar ese momento. El
cronista de HERALDO escribió: “Para que quede algo perenne y constante
del paso de Einstein por la Universidad, dijo Royo, he rogado al sabio
profesor que no borre y avalore con su firma los dibujos hechos en las
pizarras durante la conferencia. Éstos serán convenientemente fijados y
conservados a fin de poder mostrarlos a las generaciones venideras, como
reliquias de la fecha de hoy”.
El periódico “El Día” también se
hizo eco del acto. Su redactor Emilio, en la sección “Cuartillas de un
mundano”, escribe con gran sentido del humor: “El sabio profesor se
adelanta a la pizarra. Todas las respiraciones quedan cortadas para no
perder sílaba de lo que allí se va a decir. En la concurrencia figuran
bastantes señoras. (...) El salón de actos de la Facultad parece más
solemne y severo que nunca. Es un sabio. Todo un sabio de verdad quien
emite sus ideas revolucionarias sobre algo abstracto. Para la mayoría de
los oyentes, toda aquella larga disertación viene a ser algo así como
un jeroglífico. Sin embargo, nadie pierde detalle. Los rostros presentan
una angustiosa sensación de querer comprender todo lo intrincado de
aquellas palabras. No se siente el vuelo de una mosca. (...) Hay algún
oyente que pretende escabullirse del salón. En su cerebro, la teoría de
la relatividad ha tomado posiciones que pesan demasiado sobre la
sustancia gris. Cautelosamente llega a la puerta del salón. El profesor
queda ante la pizarra. Pero estas cosas o se organizan bien o no se
llevan a cabo. Y el oyente comprueba espantado que la puerta del salón
está cerrada mientras dure la conferencia. Para que no se escape
nadie... ¡Oh, admirable espíritu organizador!... ¡Cómo nos ha conocido a
todos!... Einstein sigue perorando”.
Javier Turrión, profesor
de Física Química, valenciano del 47 pero afincado en Zaragoza, no sin
un fino sentido del humor, anota que de forma mucho más discreta, las
secretarías registraron las cuentas de la presencia del sabio en
Zaragoza. Percibió 575 pesetas por cada conferencia y 250 pesetas más
para gastos. Einstein, un enamorado de la arquitectura y del arte en
general, no sólo impartió dos conferencias, sino que quiso conocer la
ciudad y visitó el ya famoso laboratorio de Investigaciones Bioquímicas
del profesor Antonio de Gregorio Rocasolano, que también había recibido a
otros sabios europeos como Zsigmondy y Sabatier, como podemos ver en el
libro “Una década de política de investigación en Aragón (1984-1993)”
(DGA, 1993).
La mañana del trece de marzo, el día de su segunda
conferencia, Albert y Elsa Einstien visitaron “los principales
monumentos artísticos”. Estuvieron, con sus anfitriones, en la Basílica
del Pilar, donde visitaron “el valioso joyero de la Virgen. La visita a
La Seo fue muy detenida, y de ella salió entusiasmado el ilustre
huésped”. Todas las crónicas insisten en la admiración que le suscitó la
catedral de El Salvador. También estuvo en la Lonja y en el palacio de
la Aljafería. También realizó pequeños paseos, en coche y a pie, por las
afueras de la ciudad, por las huertas.
Y al mediodía, las
autoridades de Zaragoza le ofrecieron un “espléndido banquete” en el
Casino Mercantil, en el cual estuvieron el alcalde señor Fernández, el
gobernador Fernández Cobos y el cónsul Freudenthal. En ese acto, el
catedrático rindió honores en “correcto alemán” a Einstein, quien había
mostrado “visible complacencia” y agradeció cuánto había en sus palabras
de “lisonjero para su patria y para él”. Dijo que en Madrid y Barcelona
había vivido el encanto de nuestro arte, “que tan bien expresa nuestra
personalidad, pero que era en Zaragoza donde, admirando los monumentos
arquitectónicos, había encontrado una expresión más robusta y elocuente
de nuestra fisonomía regional. Y refiriéndose a los buenos deseos del
Dr. Miral, abundó en la confianza de que se llegue a salvar la crisis de
Alemania para hacer posible la urgentemente necesaria reconstitución de
Europa”. Estos fueron palabras aparecidas en “El Noticiero”.
“EL ALMA DE ESPAÑA”
HERALDO
observó también otros detalles como la vibración sentimental del sabio
ante el compás de la jota. Los Einstein coincidieron aquí con un gran
pianista, compatriota suyo, Saüer. A los postres del almuerzo, fueron
sorprendidos con la incorporación de una rondalla. Anota el cronista:
“Dos baturricas jóvenes, casi unas niñas, cantaron y bailaron nuestro
bravo, armonioso himno inmortal. Y Einstein, el calculador, el hombre
especulativo, sumido, de ordinario, en las grandes abstracciones y las
grandes complejidades de la ciencia física, se emocionó profundamente,
y, abrazándola, besó en la frente a una de las cantadoras, con un gesto
entre admirativo y paternal. Fue un momento interesantísimo, que
Einstein quiso perpetuar, retratándose con la pequeña jotera en su
regazo”. Y la nota finaliza con una observación semejante a la anterior:
Einstein sintió en Zaragoza más que en ningún otro lugar el pálpito del
“alma de España”.
El catorce, en el rápido de la tarde, los Einstein, Elsa y Albert, partieron hacia Bilbao poniendo punto y final a su breve periplo zaragozano.
El químico, físico, matemático y bacteriólogo francés, Louis Pasteur, fue quien acuñó y popularizó el término ‘vacuna’ en 1881,
como referencia al preparado orgánico conteniendo un virus y que es
inoculado a personas y animales como modo de defensa ante una
determinada enfermedad.
Le puso ese nombre en honor al trabajo desarrollado un siglo antes por el médico rural inglés, Edward Jenner, quien fue el primero en descubrir el remedio eficaz para combatir la ‘viruela bovina’ que afectaba a numerosos granjeros del condado de Gloucester, pero casualmente no a las personas que ordeñaban a las vacas.
Al provenir la enfermedad de las vacas, le dio al remedio un término en latín referido a esos rumiantes: ‘vaccine’ (término que provenía de ‘vacca’).
La siguiente infografía elaborada por Pictoline explica de manera simple la importancia de lavarse las manos con jabón durante estos días de crisis/pandemia del coronavirus COVID-19.
Dormir es un gran placer, eso lo sabemos todos. Lo que no sabemos es que dormir bien también tiene efectos muy beneficiosos para nuestro organismo. Estos son los seis aspectos que los especialistas consideran
más positivos para nuestra salud:
Incrementa la creatividad
Cuando el cerebro está descansado y la producción de hormonas está
equilibrada, la memoria funciona a la perfección. Eso hace que la
imaginación sea más potente y nosotros seamos más creativos.
Ayuda a perder peso
La falta de sueño hace que los adipocitos (células grasas) liberen
menos leptina, la hormona supresora del apetito. El insomnio provoca que el estómago libere más grelina (la hormona del apetito).
Ambas acciones hacen que el dormir poco se asocie a la obesidad.
Te hace estar más sano
Nuestro sistema inmunitario emplea el tiempo de sueño para
regenerarse, lo que le permite luchar con eficacia contra contra las
toxinas y los gérmenes que de nos amenazan constantemente. Con un sistema
inmunitario débil tenemos muchas menos posibilidades de superar con
éxito las infecciones.
Mejora la memoria
Dormir fortalece las conexiones neuronales. Durante la fase REM del
sueño, el hipocampo, el almacén de nuestra memoria, se restaura transformando la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo. En la
Universiad de Hafi (Israel) lo han corroborado con los resultados de un
estudio que afirma que una siesta de 90 minutos a media tarde ayuda a
fijar los recuerdos y la destreza.
Protege el corazón
Un reciente estudio publicado en el European Heart Journal afirma que
los insomnes tienen tres veces más posibilidades de sufrir una
insuficiencia cardíaca que los que duermen a pierna suelta. El insomnio
aumenta los niveles en sangre de las hormonas del estrés, lo que aumenta
la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Otros estudios también
ligan el insomnio a tener el colesterol más alto.
Reduce la depresión
Cuando dormimos, el cuerpo se relaja y eso facilita la producción de
melanina y serotonina. Estas hormonas contrarrestan los efectos de las
hormonas del estrés (adrenalina y cortisol) y nos ayudan a ser mas
felices y emocionalmente mas fuertes. La falta de sueño provoca, por el
contrario, una liberación aumentada y sostenida de las hormonas del
estrés.
Así que ya sabéis, lo mejor que podéis hacer para celebrar el día internacional del sueño es con un reconfortante y reparador sueño...
La fecha en la que se fija la celebración de la Semana Santa depende del cálculo de una fórmula establecida por el emperador romano Constantino el Grande, en el primer Concilio de Nicea, en el año 325 d.C.
Cualquiera puede, en virtud de esa fórmula, conocer con anticipación la fecha de la Pascua
de cada año. En primer lugar, debemos hallar el equinoccio vernal o
primer día de primavera en un calendario que incluya las fases lunares.
Acto seguido, buscamos a que día le corresponde la primera luna llena
después de la entrada de la primavera (normalmente está indicada en una
esquina del calendario). La Semana Santa caerá justo el domingo
siguiente. De hecho, hay que tener en cuenta que el principal día de la Semana Santa para los cristianos es el Domingo de Resurrección.
El motivo del por qué tiene que ser el domingo siguiente de la primera luna llena de la primavera tiene su origen en la Pascua judía, que se celebraba el 14 de Nisán.
Con eso conmemoraban la salida de Egipto, que es lo mismo que hizo Jesucristo con sus doce apóstoles en la Última Cena. El calendario judío era lunar y el 14
de Nisán siempre era la primera luna llena después del equinoccio de
primavera.
De acuerdo con esta regla, la fecha más tardía posible para Semana
Santa sería el domingo 25 de abril (la próxima vez que caiga en esta
fecha será en el año 2038), mientras que la fecha más temprana sería el domingo 22 de marzo (la
próxima en el año 2285).
La mayoría de las veces, la Semana Santa cae durante
la primera semana de abril y el papa Francisco dejó caer hace tiempo que, tal y como pasa con la Navidad, la Semana Santa debería ser en una semana fija y que no tenga tanto baile de fechas. ¿Veremos en el futuro una Semana Santa con un calendario fijo? La respuesta, próximamente...
Isaac Peral y el submarino. El submarino e Isaac Peral. Es imposible pensar en el inventor
cartagenero sin hacerlo también en su creación. A pesar de ello, la
historia que hizo posible la fabricación del vehículo, repleta de
adelantos tecnológicos y tejemanejes políticos, ha caído en el olvido.
Ahora, un libro publicado por un descendiente del marino pretende
arrojar algo de luz sobre esta innovación patria.
“La relevancia
de Peral es comparable a la de Tesla, solo que la figura de este último
ya se revindica mientras que el español permanece olvidado”, asegura a
Teknautas el autor de 'El submarino Peral: de la gloria a la traición' (Ágora,
2015), Javier Sanmateo. Este investigador especializado en los
entresijos históricos que rodean el origen y la invención del submarino
moderno sabe de lo que habla: como bisnieto del cartagenero ha tenido
acceso a documentos familiares que, sumados a sus propias pesquisas en
bibliotecas y archivos, le han permitido escribir varios libros sobre la
materia.
En el libro, Sanmateo no solo defiende la importancia
que supuso su antepasado para la historia de la ciencia, sino su papel
imprescindible durante la revolución industrial. Además, denuncia las
conjuras urdidas contra Peral para hundir el proyecto del submarino,
intentos que tuvieron un éxito intermedio: aunque el arma vio finalmente
la luz, el inventor no obtuvo el reconocimiento merecido.
Adelantado a su tiempo
Isaac Peral (1851-1895) fue teniente
de la Armada a la vez que científico e inventor. En 1885, consciente de
la debilidad naval de España, informó al ministro de Marina de la
posibilidad de desarrollar un arma submarina como defensa ante posibles
ataques.
El 'Peral', botado en 1888, se diferenciaba de los toscos intentos
anteriores por su propulsión eléctrica. El submarino contaba con dos
motores de 30 CV, “los primeros de tal fuerza construidos en el mundo”, y
cinco más auxiliares de menor potencia. El vehículo contaba
también con un lanzatorpedos y un sistema para mantener la profundidad
de forma automática, ambos con diseño de Peral. Para Sanmateo, sin
embargo, la clave se encuentra en la naturaleza eléctrica del invento,
adelantado a su tiempo si se compara con el resto de motores. “Se
trata de la primera máquina importante accionada por un motor
eléctrico”, escribe el autor. A Sanmateo le gusta comparar el submarino
de su antepasado con el Benz Patent-Motorwagen, el primer vehículo con
motor de combustión interna de la historia. Además, Sanmateo defiende que Isaac Peral es el único inventor del
submarino moderno. El 'Ictíneo' botado por Narciso Monturiol en 1859,
casi 30 años antes que el 'Peral', "jamás" llegó a navegar por debajo de
la cota periscópica. Según asegura, todo quedó en un "absoluto fracaso"
con tecnología "obsoleta" en el que los propios inversores terminaron
por reclamar su dinero a Monturiol.
Peral y Google
Decir que Peral inventó el submarino no hace
mérito a todas las tecnologías que tuvo que diseñar para que esta arma
funcionara, desde los motores a la letrina. Pero el ingeniero no se
limitó a su vehículo. “Es sin duda uno de los máximos exponentes de la
ciencia española del siglo XIX”, afirma Sanmateo, que asegura que
existen en España siete registros de patentes con su nombre. El
acumulador Peral fue una de estas patentes, una especie de pila que
resultaba esencial para el funcionamiento del submarino. Durante los
años siguientes, el inventor mejoró su creación, interesado por el
aprovechamiento de la energía eléctrica. Así, en la calle
Mazarredo, Peral construyó su fábrica de acumuladores, “la primera de
España y probablemente del mundo” con estas características. Según
Sanmateo, todas las centrales eléctricas del país hicieron pedidos.
El
final de la fábrica llegó con la inesperada muerte de Peral a los 43
años. Sanmateo explica cómo la fábrica fue vendida por los albaceas del
testamento a la casa Tudor, dejando sin el único medio de vida y por lo
tanto en la ruina a la viuda e hijos del inventor. En este sentido, el
investigador sospecha que el acumulador del murciano pasó a formar parte
de esta empresa extranjera. Curiosamente, el edificio de la calle
Mazarredo sigue siendo un lugar consagrado a la investigación
tecnológica: la fachada restaurada alberga en su interior el Google Campus, dedicado al emprendimiento. En un muro, una placa colocada a petición de Sanmateo homenajea a Isaac Peral.
De la traición al olvido
Dos años después de la botadura, en
1890, el Gobierno desestimó el proyecto de Peral, pese a que se había
adelantado 15 años a las demás potencias de la época. Irónicamente,
España no volvió a ver un submarino hasta 1916, una década después de
que el resto de armadas tuvieran un arma como esta.
Sanmateo focaliza el rechazo a Peral y a su submarino en la figura
del 'maléfico' Basil Zaharoff, empresario de armas de origen griego
(quien, por cierto, aparece en la aventura de Tintín 'La oreja rota').
El investigador enumera las estrategias del negociante para impedir el
éxito de Peral, desde sabotajes y boicots a sobornos y tráfico de
influencias. La mayor parte de 'El submarino Peral' se centra en
relatar esta conspiración destinada a beneficiar al propio Zaharoff,
proveedor del ejército español cuyos ingresos podían verse afectados por
una flota de submarinos. En ella participaron políticos, empresarios y
periodistas de la época, cuyo resultado fue la caída en desgracia del
militar cartagenero. Peral se dio de baja en la Armada en 1892,
condenado al ostracismo por su empeño en sacar adelante un submarino que
consideraba necesario para garantizar el futuro del país. En 1898,
España era vapuleada en una guerra hispano-estadounidense cuyo desenlace
bien pudiera haber sido distinto de haber contado con la presencia de
submarinos. Más de un siglo después, la familia del inventor lucha por
poner a Isaac Peral en el lugar que le corresponde en la historia como
científico, pionero e inventor.
El 3 de noviembre de 1957 a las 19:12 horas, el satélite Sputnik 2 fue lanzado al espacio desde el Cosmódromo de Baikonur. Era el segundo satélite artificial que la Unión Soviética ponía en órbita, después del éxito alcanzado un mes antes con el Sputnik 1.
La diferencia con el primer lanzamiento radicaba en que en el interior
del Sputnik 2 iba el primer ser vivo que viajaba al espacio. Se trataba
de una perrita, que ha pasado a la historia como Laika, y que había sido encontrada poco tiempo antes vagabundeando por las calles de Moscú.
El gobierno soviético estaba inmerso en la celebración de su 40º aniversario de la Revolución Bolchevique,
en una época en la que la Guerra Fría frente al bloque occidental liderado por los Estados Unidos estaba en uno de sus momentos de mayor apogeo y tensión. El intento de ser los primeros en viajar al espacio,
mandar misiones tripuladas y, en definitiva, ganar la carrera espacial,
era de vital importancia para los planes de la URSS y sus máximos
mandatarios.
A pesar de que el lanzamiento, y viaje espacial de Laika, fue vendido
por los soviéticos como un auténtico éxito (el Sputnik 2 estuvo
orbitando 163 días), cabe destacar que la perrita tan solo sobrevivió
dentro del satélite apenas siete horas (algunas fuentes indican que
cinco), dato que no fue conocido realmente hasta el año 2002, debido a
que durante todos los años transcurridos la información interna sobre el
tema se mantuvo clasificada.
Por último, queda indicar que el nombre real de la perrita era Kudryavka [Кудрявка] cuya traducción al español es Rizadita. Laika es el nombre genérico de la raza.
Como habréis oído en los informativos, hoy se ha despedido de nosotros la sonda Cassini-Huygens realizando un vuelo adentrándose en la atmósfera del planeta Saturno para acabar desintegrándose por completo.
Esta entrada es un pequeño homenaje a una sonda que ha aportado tantos datos e información a lo largo de su misión y nos ha servido de ayuda a la hora de comprender lo que sucede en nuestro propio sistema solar.
¿Qué es Cassini-Huygens?
Cassini-Huygens es una nave espacial formada por la nave Cassini cuyo
objetivo era orbitar el sistema formado por Saturno y sus múltiples
satélites y la sonda Huygens, cuya misión era adentrarse en la atmósfera
para posteriormente posarse en la superficie del satélite más grande
que orbita Saturno: Titán.
Su lanzamiento tuvo lugar el 15 de octubre de 1997 en la estación de
Cabo Cañaveral y entró en órbita alrededor de Saturno el 1 de julio de
2004.
El 25 de diciembre de 2004, la sonda Huygens se separó de la nave Cassini
para emprender su viaje en solitario hacia la luna Titán, a la cual
llegaría el 14 de enero de 2005 adentrándose en su atmósfera y
desplegando después un paracaídas para posarse finalmente sobre su
superficie.
Titán orbitando a Saturno
Imagen de la superficie de Titán, donde aterrizó la sonda Huygens
Poco se sabía sobre la superficie de esta luna debido a que está cubierta por una densa y opaca atmósfera, por lo que en un principio no
se sabía a ciencia cierta si la sonda amerizaría o aterrizaría sobre
terreno sólido.
Porque sí, Titán tiene ríos, lagos e incluso océanos, pero no de agua
como en la Tierra, sino de hidrocarburos, fundamentalmente metano.
(Como dato curioso añadir que el primero que teorizó sobre la existencia
de una atmósfera en esta luna fue el astrónomo español Josep Comas i
Solà en 1907 por el efecto de oscurecimiento al borde).
Allí, el ciclo del metano actúa fundamentalmente como el ciclo del agua
en la Tierra. El metano se evapora, se forman nubes y vuelve a caer en
forma de precipitación sobre la superficie, pero con la diferencia de
que allí la temperatura superficial ronda los -180ºC.
Tras posarse sobre la superficie de Titán, la sonda estuvo emitiendo
datos alrededor de una hora para ayudarnos a entender un poco más cuáles
eran las características de este satélite saturniano.
Recreación artística del aterrizaje de la sonda Huygens sobre la superficie de Titán
En cuanto a la nave orbital Cassini, os podéis imaginar la cantidad
inimaginable de datos que ha aportado después de estar orbitando a
Saturno y sus lunas durante casi 13 años.
Podría tirarme horas hablando sobre ello, pero centrémonos en lo mas importante:
- Prácticamente nada mas comenzar a orbitar a Saturno, Cassini descubrió
otros dos nuevos satélites que orbitaban al gigante gaseoso: Metone y
Palene. Con el paso de los años ha ido descubriendo algunas más, hasta
un total de 7 nuevas lunas. No nos olvidemos de que Saturno y sus lunas
forman como un pequeño sistema solar por sí mismo, con un total de hasta
61 satélites orbitando al planeta.
- Cassini ayudó a ratificar en el año 2002 la teoría de la relatividad
de Albert Einstein a través del estudio de las fotografías y demás datos
que la sonda enviaba a la Tierra para su posterior estudio.
El experimento se realizó en el verano de 2002, cuando la sonda y la
Tierra se encontraban en lados opuestos del Sol, separados por una
distancia de más de 1000 millones de kilómetros. Los investigadores
observaron el cambio de frecuencia de las ondas de radio que procedían
de la Cassini mientras estas pasaban cerca de nuestra estrella. También
midieron el tiempo de viaje de una señal desde que fue enviada por las
estaciones de seguimiento hasta la sonda y desde esta de nuevo hasta la
Tierra. Dichas señales avanzan a la velocidad de la luz.
Con estos datos, los científicos midieron con una enorme precisión cómo
la gravedad solar puede llegar a desviar un rayo electromagnético, en
este caso una señal de radio. Según la teoría general de la relatividad
de Einstein, un objeto masivo como el Sol hace que el espacio-tiempo se
curve en sus cercanías, por lo que la luz o las ondas de radio que pasen
cerca de él tendrán que viajar durante más tiempo debido a la
curvatura. La distancia extra que las señales tuvieron que recorrer
procedentes de la Cassini, retrasó su llegada. La cantidad de retraso
proporciona una prueba sensible de las predicciones de la teoría de
Einstein.
- Una ingente cantidad de nuevos datos acerca de las capas superiores de
la atmósfera de Saturno, su enorme campo electromagnético y las
gigantescas inclemencias climáticas que se producen en el planeta.
- Nuevos datos sobre la composición de la atmósfera, superficie y capas
inferiores de la que probablemente sea su luna mas llamativa e
interesante para los científicos: Encélado.
Hagamos un inciso sobre esta luna porque gracias a Cassini y los datos
obtenidos, este satélite se ha convertido en uno de los principales
candidatos para albergar vida tal y como la conocemos en nuestro
planeta.
Imagen de la superficie de Encélado
En 2005, cuando Cassini empezó a sobrevolar esta luna, no se sabía mucho
de ella salvo la información aportada por las sondas Voyager en la
década de los 80.
En ese mismo año, la sonda descubrió que en el polo sur de esta luna una
serie de géiseres expulsaban al espacio lo que parecía ser vapor de
agua. Años más tarde se confirmó que los gases escupidos por estos
géiseres contenían moléculas de hidrógeno y de dióxido de carbono, por
lo que se fortalecía la teoría de que estos gases se hubiesen formado en
las profundidades del océano como sucede de forma similar en la Tierra
al entrar en contacto el magma con las rocas y el agua.
Tengamos en cuenta que este proceso es una de las principales hipótesis
con las que se baraja el comienzo de la vida en la Tierra, por lo que la
teoría de encontrar algún tipo de microorganismo cobra más fuerza,
aunque de momento solo se trata de simples suposiciones.
Imágenes tomadas por la sonda Cassini de estos géiseres expulsando material a la atmósfera
En principio se creyó que en esta zona del polo sur habría un mar bajo
la superficie, y que debido a la inmensa atracción gravitatoria de
Saturno, esta hacia que la luna se deformase y produjese estos efectos
geológicos.
Finalmente y tras años de estudio se confirmó que no se trata solo de un
pequeño mar bajo la superficie en la zona del polo sur, sino de que se
trataba de un océano global que recubriría la superficie total de esta
luna por debajo de su espesa corteza de hielo.
Por si fuera poco, Encélado aun tiene otra peculiaridad más y es que el
material eyectado al espacio a través de su géiseres (más de 100
identificados por Cassini), se agrupa para formar uno de los anillos mas
exteriores de Saturno, el anillo E.
Hablemos también un poco sobre estos espectaculares anillos que rodean a
Saturno, puesto que Cassini también nos ha ayudado a saber mucho más
acerca de ellos y de cómo se estructuran:
Y es que los diferentes anillos que rodean a Saturno no están divididos así
por azar. Aquí entran en juego otras lunas mucho más pequeñas
(las lunas "pastoras") que las ya nombradas Titán o Encélado, pero con
un papel fundamental en la estructura de estos y de las que Cassini nos
ha dejado constancia con alguna imágenes.
La luna Pandora causando una especie de onda por su efecto gravitacional en el anillo F
Perturbación gravitacional del material del anillo F causado por el paso Pandora
La luna Prometeo, la otra luna que cuida junto con Pandora del anillo F
Hablaremos de sus dos divisiones más evidentes:
- La división más evidente es la llamada "división Cassini", que fue
descubierta por el astrónomo italiano Giovanni Cassini en 1675 y que da
nombre a la sonda. Aunque a nosotros nos parezca un simple hueco entre
estos anillos, la distancia total de esta división es de 4800km.
¿Y qué produce esta división? Pues como ya hemos comentado antes las
culpables son las llamadas "lunas pastoras", encargadas de separar los
materiales a su paso. En este caso es la luna Mimas, que repercute
gravitacionalmente sobre los materiales que circulan a través de los
anillos y los agrupa.
La división Cassini, la que está situada más hacia la izquierda
Foto de Mimas tomada por Cassini
- La segunda división más caracteristica es la denominada "división de
Encke", producida por la luna enana "Pan" que tiene una forma muy
peculiar y que se encarga de acumular el material de los anillos a un
lado y al otro de su eje orbital.
La luna Pan con su llamativa forma
Pan "pastoreando" los anillos de Saturno
La duración de la misión estaba programada para finalizar supuestamente
en el año 2008, pero debido a su buen estado decidieron alargarla lo
máximo posible hasta este próximo viernes 15 de septiembre al quedarse
ya sin combustible, donde después de pasar entre Saturno y sus anillos
para un ultimo estudio sobre la masa de estos, se adentrara en la
atmósfera para terminar siendo destruida.
Es por la falta de combustible por lo que se ha decidido que la sonda se
desintegre contra Saturno para evitar la posible contaminación
microbiana del satélite Encelado que tanto interés ha levantado entre la
comunidad científica por su posibilidad de albergar vida.
Y por último os dejo algunas de las impresionantes imágenes que esta misión nos ha regalado:
El polo norte hexagonal de Saturno
Hemisferio norte de Saturno
Nubes de Saturno al infrarrojo
Saturno y sus lunas Dione y Epimetheus
El lado oscuro de Saturno
Encélado sobre los anillos de Saturno
Saturno y sus anillos translúcidos
El hemisferio sur de Saturno
"La rosa", el gigantesco vórtice formado en el polo norte de Saturno
Aurora boreal formada sobre la rosa
Cassini a la sombre de Saturno
Una gigantesca tormenta formada en las capas superficiales de la atmófera
Tormentas de Saturno en falso color
Foto de los anillos de Saturno en la que se pueden observar las
sombras producidas por el material de los anillos. Esta foto se tomo
durante el equinoccio de Saturno, momento en el que los anillos apuntan
directamente al sol y que ocurre tan solo una vez cada 14 años
terrestres
La sombra del gigante proyectada sobre sus propios anillos
La tierra vista desde el polo sur de Saturno
La luna Tetis y su cráter llamado Odiseo con un diámetro de 400km
La luna Mimas con su característico cráter que le hace apodarse como la "Estrella de la muerte"
La luna Hiperión con su apariencia esponjosa
La luna Jápeto, el tercer satélite mas grande después de Titan y Rea
El último adiós de Cassini a la luna Encélado tras ocultarse detrás de Saturno
La última imagen de los anillos de Saturno tomada por Cassini horas antes de precipitarse contra su atmósfera
Imagen del hemisferio norte de Saturno horas antes del final de Cassini
Zona exterior del anillo A en la que se puede apreciar la luna Dafne,
causante de la División Keeler. Una de las últimas imágenes tomadas por
Cassini
Y finalmente la última foto tomada por Cassini en la que se puede
apreciar la atmósfera de Saturno pocas horas antes de entrar en ella.
Hoy comenzó la inmersión final. En
cinco minutos, la nave espacial posicionará el INMS para el muestreo
óptimo de la atmósfera, transmitiendo datos casi en tiempo real desde
entonces hasta el final de la misión.
Además, hoy la Cassini entrará en la atmósfera de Saturno. Al principio,
los propulsores funcionarán al 10% de su capacidad para mantener la
estabilidad direccional, permitiendo que la antena de alta ganancia de
la nave espacial permanezca apuntando a la Tierra, transmitiendo datos
de forma contínua.
Un tiempo después, los propulsores de la Cassini estarán al 100% de su
capacidad. Las fuerzas atmosféricas aplastan la capacidad de los
propulsores para mantener el control de la orientación de la nave
espacial, y la antena de alta ganancia pierde su orientación hacia la
Tierra. En este momento, que se espera que ocurra a unos 1510
kilómetros por encima de las nubes de Saturno, la comunicación de la
nave espacial cesará, y la misión de exploración de Cassini habrá
concluido. La nave espacial se romperá como un meteorito momentos
después.