Para muchos brasileños es el primer recuerdo que guardan en su memoria, otros directamente enterraron su afición por la Fórmula 1 para siempre, pero todos recuerdan qué hacían el 1 de mayo de 1994, el día que murió el último héroe nacional de Brasil, el día que murió Ayrton Senna.
"En este momento, la médica María Teresa Fiandri
comunica a todos los periodistas de aquí, del hospital Maggiore de
Bolonia, que Ayrton Senna da Silva ha muerto. Murió Ayrton Senna da
Silva, una noticia que nunca nos gustaría dar", anunció el reportero Roberto Cabrini en la red Globo.
El corazón del triple campeón del mundo de Fórmula 1 dejó de latir a las 18:40 hora local de Italia (13:40 hora de Brasilia)
y con él millones de brasileños enmudecieron, entre la incredulidad y
la más absoluta tristeza. Ocurrió en la maldita curva de Tamburello del circuito Enzo y DinoFerrari, de Imola, en la séptima vuelta de un Gran Premio de San Marino que nunca debió disputarse.
En los entrenamientos de ese viernes otro brasileño, Rubens Barrichello, sufrió un impresionante accidente (vídeo del accidente) y un día después murió el austríaco Roland Ratzemberger en un violento choque casi frontal contra la barrera de protección (imágenes del fatal impacto). El domingo, antes de ponerse al volante de su Williams FW16 Renault, Senna criticó duramente la pista, uniéndose a las voces que clamaban por la falta de seguridad de los pilotos.
El accidente que nunca debió ocurrir
El piloto de Sao Paulo salió desde la 'pole', pero
la rotura de la barra de la dirección en un mismo punto en el que había
sido soldada provocó que perdiera el control de su monoplaza a casi 300
kilómetros por hora y se estrellara contra un muro de
protección. "¡Senna se golpeó fuerte!", exclamó el veterano periodista Galvao Bueno, en la retransmisión en directo de Globo. Eran las 14:13 hora local.
Senna, de 34 años, sólo comenzó a recibir atención
médica sobre la pista dos minutos y medio después; y diecisiete más
pasaron para ser trasladado al hospital en helicóptero, aunque ya era
tarde. Con el impacto, una pieza de la suspensión delantera salió
disparada como un proyectil contra su casco, provocándole lesiones
mortales en el cerebro.
Bianca Senna, sobrina del piloto, se encarga ahora de mantener vivo su legado desde el Instituto Ayrton Senna,
un sueño del mito brasileño que se hizo realidad tras su fallecimiento y
que tiene como objetivo mejorar la educación pública de su país. "Fue
más que un piloto; si sólo hubiera sido un piloto no se hubiera ganado
el corazón de tantas personas en el mundo. Luchó mucho por conseguir lo
que consiguió y no fue fácil. Las personas se identifican con eso, con
esa batalla por conseguir sus objetivos", dice Bianca en una entrevista
con EFE.
Cuando Ayrton ganó su primera corona mundial, en
1988, ella era una niña y reconoce que no seguía mucho las carreras de
su tío, "solo la salida porque sabía que iba a ganar". La imagen que
guarda de él dista mucho de la del piloto al límite que se veía sobre la
pista: "Era muy diferente, muy cariñoso, muy bromista, muy amoroso y
muy querido".
El 1 de mayo de 1994, Bianca estaba en casa de una
amiga, comenzó a ver la carrera y cuando ocurrió el accidente se fue
para la casa "para ver lo que estaba pasando y ahí fue cuando se
confirmó" su fallecimiento.
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Todo un país en shock
La noticia fue un auténtico shock para el país. "Accidente mata a Ayrton Senna", publicaba el diario Folha de Sao Paulo en su portada. "Brasil pierde a Senna", titulaba O Globo. O Estado de Sao Paulo
fue más incisivo: "Muerte de Senna sacude el país y causa indignación
con seguridad en F1". Incluso una estudiante de 16 años se suicidó días
después en su casa en la ciudad de Curitiba, en el sur de país, para
"encontrarse" con el fallecido piloto.
Pero la muerte de Senna también unió a un país en torno a su figura. En el fútbol, las irreconciliables aficiones del Flamengo y Vasco da Gama se hermanaron ese domingo en el Maracaná de Río de Janeiro para cantar juntos "¡Olé, olé, olé, olá, Senna, Senna!". El Gobierno del entonces presidente Itamar Franco
(1992-1994) decretó tres días de luto, mientras algunos de sus
ministros, sociólogos y periodistas trataban de explicar el "vacío
social" que dejaba Senna.
El día después fue un gran velatorio en todo Brasil.
Banderas negras colgaban en las ventanas, el silencio era reinante y
aficionados se congregaban frente a la casa de la familia de Senna, en
Sao Paulo. Sus restos mortales llegaron el miércoles siguiente al
aeropuerto de Guarulhos envuelto en una bandera de Brasil, fueron recibidos con honores militares dignos de un jefe de Estado, y velados en la Asamblea Legislativa de Sao Paulo.
En silencio, más de un millón personas se
despidieron del último héroe nacional formando una caravana histórica
que retrasó por dos horas el funeral, al que no faltaron grandes iconos
como el francés Alain Prost, el inglés Nigel Mansell y el alemán Michael Schumacher, tres de sus máximos rivales en la pista.
Una de las pancartas más repetidas ese día fue:
"Senna está vivo". O la misma selección canarinha, cuando ganó el mundial de fútbol del 1994 disputado en los Estados Unidos de América tras derrotar en la final a Italia en la tanda de penaltis, sacaron esta pancarta para recordar al malogrado astro brasileño:
Senna... ¡Aceleramos juntos! ¡El tetracampeonato es nuestro!
Un cuarto de siglo después su mensaje y su legado
continúan inspirando a un país que no olvida a su leyenda. Yo aún recuerdo lo que me dijo a mi padre al volver del colegio aquel 2 de mayo: "Ahora, Ayrton pilota para Dios en el cielo".
Texto: EFE Noticias
Vídeo: YouTube
Imágenes: Google Images/Gettyimages
Fue un fin de obras mucho más frenético de lo que pareció en su día. La crecida del Ebro, tras un mes de mayo con 22 días de lluvias, algo insólito en los 105 años anteriores,
hizo que los operarios siguieran el 13 de junio de 2008 por la mañana
instalando los triángulos de 120 formatos diferentes que recubren la
fachada del Pabellón Puente de Zaha Hadid. Los plazos eran tan ajustados
que el mismo Roque Gistau,
presidente de Expoagua, indicó al personal de seguridad de la Casa Real
que, si tenían que salir para que chequearan el recinto esa mañana,
"avisara al Rey para que no viniera porque la Expo no se inauguraba".
Pero la ceremonia se celebró, aunque de un modo muy distinto al que se
había pensado.
El espectáculo 'Iluminar', del francés Christophe Berthoneau,
era el plan B. La crecida forzó la decisión, que se adoptó en los
últimos días. De hecho, los invitados a la gala inaugural tenían
asignados asientos en el frente fluvial y en el Palacio de Congreso, y
estaban advertidos de que, en esta ocasión, el Ebro condicionaría el
escenario final. Los fuegos artificiales iluminaron la Torre del Agua, un icono que vio limitada su altura para no superar los 94 metros de altura de las torres de la Basílica el Pilar.
En los 93 días que duró la Expo todos los días pasaban cosas, unas
buenas, y otras no tanto. Días que pusieron a prueba los nervios del
personal de protocolo, que consiguió que los 16 jefes de Estado, los 20
jefes de Gobierno y los 89 ministros que pasaron por Ranillas, en
representación de más de un centenar de países, se fueran contentos.
Solo hubo una queja, la de Lituania, porque una grúa manchó de grasa su
bandera una de las veces en la que iba a retirarla.
No hubo fallos con los himnos nacionales. Pero sí se solventó 'in extremis' una posible crisis a causa de las banderas. En el Día de Paraguay, estuvieron a punto de izar la bandera de El Salvador
porque estaba mal empaquetada. Y se dieron cuenta cuando apenas
quedaban siete minutos para la llegada de la delegación nacional. Dos
miembros de protocolo corrieron al hotel Hiberus y, mientras uno pedía
permiso, el otro iba 'birlando' la enseña. Un problema más: faltaban sus
dos escudos. Regresaron corriendo al hotel y se llevaron la grapadora.
El cierzo que soplaba en Zaragoza, y que impidió que la bandera ondeara
por completo, hizo el resto.
Son muchos los que destacan la asistencia de Mijaíl Gorvachov,
el último líder de la extinta Unión Soviética, a la Expo 2008. Lo que pocos
saben es que se quedó 'colgado' en un ascensor del Palacio de Congresos de Huesca,
en uno de los actos que se celebró fuera de Ranillas. También cautivó
Naruhito, el príncipe heredero de Japón, tanto que muchos le abrazaron.
Pero él hizo gala de una extraordinaria paciencia y, como los japoneses
le saludaron al modo tradicional, el cariño de los zaragozanos no acabó
en un incidente internacional.
Algunos países ponían sus condiciones. Lituania que trajo el agua de
su país, y Kazajistán quería que parara el teleférico en su día nacional
por motivos de seguridad. Solo desistió al conocer lo que tendría que
pagar si lo hacían. El Congreso de Viena regula las relaciones internacionales y hay que tratar igual a todos los países, con independencia del tamaño que tengan.
Aunque ya lo esperaban, los participantes de algunas comitivas
internacionales se ponían enfermos en cuanto pisaban España. Sí hubo un
caso crítico, el de un viceministro norcoreano que intentó curarse a
base de vísceras de cerdo y acabó en el hospital bastante grave.
Afortunadamente se salvó.
No hubo tranquilidad ni siquiera en la ceremonia de clausura. Si el
Ebro obligó a modificar la ceremonia de inauguración, el cierzo estuvo a
punto de dar al traste con la de clausura. Apenas unos minutos antes
del inicio del espectáculo pirotécnico, se logró la autorización para
poder lanzar los fuegos artificiales. Y nadie se dio cuenta. Así que no
es de extrañar que la mayoría de los responsables perdieran
peso; algunos acabaron con diez kilos menos.
Algunos símbolos de la Expo aún esperan ser
reivindicados, mientras que otros se vendieron al mejor postor o, en el
peor de los casos, se les ha perdido la pista. Se dijo que se haría un
museo con todos ellos, pero no ha fructificado.
La cabeza de serpiente del Circo del Sol
Se dijo que se reutilizaría para el desfile del pregón de las fiestas
del Pilar, pero se hizo ademán de sacarla hace unos años y se olvidaron
de ella. En 2010, el reptil sí presidió en la entrada de Vía
Univérsitas el Parque de los Insectos que en aquella ocasión se ubicó en
el parque Delicias. La serpiente del Circo del Sol está en almacenes
municipales, si bien ‘el lector’ de la cabalgata sí formó parte de una
reciente exposición en la Sala de la Corona del Pignatelli el día de San
Jorge, con la que la DGA celebraba los diez años de la muestra.
Los pingüinos del Iceberg
Suelen protagonizar algunas muestras puntuales nostálgicas de la
Expo. Del espectáculo Iceberg se rescató el ojo y la pestaña del
gigantesco rostro que giraba en el escenario. También se salvó el camión
que salía por la boca y tres pingüinos de los que se lanzaban al Ebro.
Alguno de ellos se ha dejado ver en el Acuario, en las oficinas de
Turismo o en el Instituto de Tecnología. Al menos tres de estos
pingüinos se guardan en un almacén propiedad de Expo Empresarial, si
bien también los hay en casas particulares porque los zaragozanos los
pescaban al caer al río.
El brillo de las teselas africanas
Supuestamente servirían para decorar la fachada del centro de arte y
tecnología de la Milla Digital. Pero no. El pillaje pudo con esta
estructura y cuentan que la noche de la clausura de la Expo muchos
trabajadores arrancaron y arramblaron con las teselas leds «como si
fueran trocitos del muro de Berlín». La tecnología y a la iluminación de
última generación hacía que se crearan paisajes cambiantes de la sabana
africana y, como curiosidad, cabe citar que la ficha más sustraída (y
más repuesta) durante la Expo fue la numerada como K2, que dibujaba unas
montañitas.
La gran escultura de bidones
Decenas de bidones y garrafas colgaban de lo alto del Faro
conformando una singular escultura que –se dijo– se reciclaría en otro
espacio público. De momento, algunas de las botellas se conservan en el
interior de uno de los cacahuetes, el denominado edificio Ebro 5, donde
se encuentra el mayor almacén (que aún requiere de una exploración a
fondo) de objetos la Expo. Allí están algunas garrafas del Faro pero
parece que el ramo gigante de botellas (que colgaban a una altura de 22
metros y simbolizaban la necesidad de agua potable) se deshizo tras
concluir la muestra.
Las frutas hinchables del pabellón de Aragón
Uno de los secretos mejor guardado es el paradero de las frutas y
hortalizas que iluminaban enhiestas el cielo de Ranillas. Es un secreto
o un misterio, porque su ubicación es tan incógnita como incierta.
Algunas fuentes apuntan a que permanecen en un almacén de la DGA en el
polígono de Cogullada y otras a que pueden estar embaladas en el
depósito de cachivaches de la Expo que existe en edificio Ebro 5. Eso
sí, los hinchables exigían que se plegaran con mucho tino para preservar
sus estructuras. Las 17 piezas hiperbólicas (cebollas de Fuentes,
melocotón de Calanda, cerezas de Bolea...) eran obra de Quim Güixá y no
se han vuelto a ver desde 2008.
Los coloridos topos del parasol
Los topos azules y amarillos de la que fuera pérgola textil que
cubría la entrada de la avenida de Ranillas iban a ir a la basura. La
asociación del Legado Expo los recogió y los regaló a los interesados a
través de su página web. El Ayuntamiento decidió a finales de 2012
cambiar el inmenso parasol y sustituirlo por una nueva pérgola, con otra
estética y concepto. Con diseño de Isidro Ferrer, se trata de lonas de
tela inspiradas en una cubierta de cañizo con el nombre de los países
que participaron en la Expo.
El maquetón zaragozano
La magna maqueta con toda la ciudad al detalle que se podía ver en el
pabelló de Zaragoza (¡y que costó un millón de euros!) luce en el ‘hall
‘ del Ayuntamiento. Todas las piezas estuvieron dos años y medio
desmontadas y guardadas en un depósito municipal. No era fácil buscarle
una nueva ubicación porque la maqueta tiene 15 metros de largo por 6,7
de ancho. Lo mejor es que se ilumina en diferentes colores destacando
los atractivos y edificios importantes de la ciudad.
Collares, pines y quincallas varias
Llaveros, pines, carpetas, mochilas, fundas de móvil, e incluso
galletas y café fueron algunos de los artículos que se vendieron dos
semanas después del cierre en un mercadillo de objetos procedentes de
los diversos pabellones. Se celebró a los pies de la Torre del Agua y
causó gran expectación entre los trabajadores del recinto y los
cazadores de recuerdos. Piezas parecidas reaparecen después en casetas
‘regionales’ de las fiestas y ferias como las de Navidad o las Tres
Culturas.
Los cientos de banderas
Las banderas de los 106 países y 19 comunidades autónomas
participantes se subastaron. Hubo cuatro juegos de banderas que se
cambiaban cada 20 días (de noche con grúas) porque el cierzo las
estropeaba. También hubo dos enseñas gigantísimas, una del BIE (Oficina
Internacional de Exposiciones) y otra de España, que tenían 25 metros
cuadrados cada una y que se colocaban en las grandes citas en el palacio
de Congresos. Por difícil que parezca dada su enormidad (como un
minipiso de los que se promocionaban entonces) se les ha perdido la
pista.
Las obras de arte de los creadores de la tierra
En la cuarta planta del pabellón de Aragón podían verse el Bronce de
Botorrita, la Virgen de Iguacel o, por citar un ejemplo más
contemporáneo, un óleo con el que Antonio Saura. Todas estas piezas
volvieron a sus propietarios tras la muestra, ya que eran préstamos
temporales. Las obras de vanguardia que se escondían en los pilares de
la primera planta eran propiedad de los artistas y el Gobierno de
Aragón, al concluir la Expo, no las adquirió. Entre otras, se exhibían
creaciones de Javier Codesal, Bernardí Roig y Baltazar Torres. También
la instalación ‘Sueños azules’, del artista Ricardo Calero, de la que
fueron sustraídas más de cien ‘lágrimas’ de cristal.
Las cestas de la telecabina
La telecabina de la Expo debía sobrevivir a la cita internacional y
funcionar durante 25 años como recurso turístico de Zaragoza, pero dejó
de girar hace más de ocho años por sus elevadas pérdidas. En mayo de
2015 comenzaron a desmontarse las cestas (los postes siguen) con la
intención de preservarlas hasta su traslado a alguna estación de esquí.
Los propietarios de esta infraestructura, Aramon, y la empresa que la
fabricó, Leitner, buscan un complejo invernal que se interese por el
telecabina. Tras la Expo se esperaban unos 190 000 viajes anuales pero
apenas se alcanzaban los 35 000.
El Greco de la Santa Sede
‘El bautismo de Cristo’, el último cuadro que pintó el Greco antes de
morir, se exhibió durante tres meses en el pabellón de la Santa Sede.
Cedido por la fundación Casa Ducal de Medinaceli, a la que pertenece la
obra fechada entre 1612 y 1622, fue tratado entre algodones y
constantemente custodiado. Tras la Expo, con una escolta de seguridad,
volvió por carretera hasta el lugar donde se expone habitualmente: la
iglesia hospital de Tavera, un municipio de la provincia de Toledo. En
Ranillas este cuadro y otras obras atrajaeron a 453 168 visitantes.
Una maqueta para El Faro
No es tan pequeña (está a escala 1:40) y se eleva sobre una base de
piedras que quieren simbolizar a todas las organizaciones que trabajaron
en ese espacio. El escultor Fernando Nácher (con experiencia como
docente en el taller de cerámica de Muel) completó la maqueta del
emblemático pabellón el Faro, que fue el punto de encuentro del comercio
justo y las oenegés en la Expo. El edificio con forma de cántaro o
botijo de barro fue obra del arquitecto Ricardo Higueras y se destruyó
tras la muestra.
La plaza temática Sed se reinventa en Valladolid
No deja de asombrar que el mejor paradigma de la buena gestión de la
post-Expo se encuentre... ¡en Valladolid! Zaragoza decidió malvender el
pabellón Sed, que se ha transformado en la ‘Cúpula del Milenio y se ha
convertido en icono pucelano. Por apenas 12 000 euros y aduciendo que en
el frente fluvial no se podía mantener por las crecidas del río, se
perdió una plaza temática, al tiempo que sus gemelas, Agua Extrema o El
Faro, sucumbían bajo la piqueta. Con alguna reformita, a orillas del
Pisuerga luce como nueva.
El sino de los regalos oficiales
Zaragoza fue la sede pero España era el país organizador de la Expo,
por lo que los regalos oficiales se llevaron todos a Moncloa. Los países
africanos acostumbraban a regalar figuritas de animales; los europeos,
cuadros y libros; los americanos, artesanías y telares; mientras que los
árabes obsquiaban objetos de marfil o con dorados, eso sí, de menos de
125 dólares, porque tal era la norma. El libro de honor con todas las
dedicatorias traducidas también está en Madrid.
Otros sueños que se frustraron
Cuando la gran verbena de Ranillas tocaba a su fin (el 14 de
septiembre), hubo no pocas voces ciudadanas que pedían que se prolongara
hasta el Pilar. Aquello fue imposible como fue también celebrar en 2014
ExpoFloralia en Las Fuentes (ExpoNabo para los amigos) que proclamaba
Belloch a los cuatro vientos para arreglar la orla este. Mucho más cerca
estuvo la capitalidad cultural europea del 2016, aunque finalmente fue
San Sebastián la que se llevó el gato al agua.
Fuentes: Heraldo.es y archivo fotográfico de Heraldo.
Para muchos, puede resultar algo lejano y hasta desconocido, pero su papel en la transformación de Zaragoza fue trascendental. Podría decirse que histórica a tenor de la revolución urbanística y social que trajo consigo.
La celebración de la Exposición Internacional de 2008 hizo posible
proyectos reivindicados durante décadas, como la conclusión de los
cinturones de ronda y la autovía Mudéjar, la multiplicación de puentes y
pasarelas sobre los cauces y algo impensable hasta entonces, como la recuperación de las riberas del Ebro, Huerva y Gállego y
la conversión del meandro de Ranillas en el nuevo pulmón verde y
administrativo de la ciudad. Si se cuantifica en dinero, más de mil
millones de euros de inversión pública, pero también llevó
aparejado intangibles como la pacificación del tráfico en el centro y la
apuesta por la bicicleta como medio de comunicación sostenible.También se construyó una terminal en el aeropuerto de Zaragoza
por la que pasan más de 458 000 viajeros al año sin que muchos de ellos
caigan ahora en la cuenta o recuerden que hizo falta celebrar un evento
internacional para jubilar las viejas instalaciones que se remontaban a
la época franquista.
Su influjo también se percibió en la propia oferta turística de la ciudad, con una fuerte inyección privada para renovar y multiplicar las plazas hoteleras existentes y también pública para poner al día o ampliar equipamientos como el Paraninfo y el museo Pablo Serrano. También se dotó a la ciudad de un acuario fluvial que es una referencia nacional.
Este legado sería impensable sin la organización de la cita de
2008, que sirvió de catalizadora para saldar buena parte de la deuda
histórica del Estado con la capital y catapultarla en la esfera
nacional. Eso sí, se pinchó en las aspiraciones de atraer visitantes internacionales,
tanto al recinto expositivo como en la posterior etapa postexpo. De
hecho, en el verano de 2008 pasaron por el recinto de Ranillas 5,5
millones de visitantes, 1 millón menos de los previstos inicialmente. Y
ahora hay más turistas extranjeros que visitan la ciudad, sí, pero no en
las proporciones que se ambicionaban hace una década gracias al tirón
de imagen de un evento internacional.
Todo esto fue posible porque las administraciones y la sociedad civil impulsaron un plan de acompañamiento a la Expo cargado de actuaciones en la capital.
Todas ellas sumaban una estimación de inversiones aún mayor, hasta
alcanzar los 1349 millones. En el listado se incluyeron las
infraestructuras anteriormente mencionadas, pero también la línea de cercanías Casetas-Miraflores que se inauguró días antes de la muestra, el tranvía, proyectos de abastecimiento de agua, el complejo Aragonia, la Ciudad del Agua de Ejea o la fallida segunda estación del AVE que se dejó a medio construir junto a la Feria de Muestras.
Los urbanistas destacan como uno de los pilares del legado de 2008 el plan de riberas, que permitió dotar a la ciudad de medio centenar de kilómetros de paseos verdes a lo largo de los tramos urbanos de sus cauces. El exalcalde, Juan Alberto Belloch, siempre
destacó que, con el presupuesto ordinario municipal, se hubieran
necesitado 30 años. «Se llegó a la conclusión de que la forma de
arreglarlo era una Expo», declaró en su inauguración oficial, el 10 de
junio de 2008, cinco días antes de que el recinto de Ranillas abriera
sus puertas al público.
Para hacerse una idea del alcance, se llegaron a invertir 350
millones de euros si se incluye la reconversión del meandro de Ranillas
en un gigantesco parque dotado de servicios y el azud del Ebro. El nuevo pulmón verde, de 125 hectáreas giró la ciudad hacia el río,
que se ha consolidado como un un eje de centralidad urbana,
especialmente para el ocio familiar en una ciudad que hasta ese momento
vivió de espaldas al Ebro.
La intervención también fue de calibre en el capítulo de las
comunicaciones. No solo por el cierre del tercer y cuarto cinturón, sino
por la urbanización de los viales del barrio del AVE, la transformación
de los accesos de la A-68 en avenida urbana, el vial norte del Actur,
la adecuación de la autovía de los Pirineos o el paso inferior sobre la
rotonda de la MAZ, en la salida hacia Huesca.
Este impacto urbano es precisamente la principal fortaleza destacada en un informe monográfico sobre la Expo que hizo el Consejo Económico y Social de Aragón (CESA)
un año después de su clausura. «Contribuyó a la renovación de la imagen
de la ciudad a causa de las obras arquitectónicas y monumentales,
nuevos trazados urbanísticos, mejora de las comunicaciones entre barrios
y rupturas de barreras urbanísticas que los separaban entre sí y nuevos
espacios públicos de bienestar y ocio», detalló.
Igualmente incluyó la conversión del Ebro «en eje vertebrador de la
ciudad», la finalización, de infraestructuras pendientes, los nuevos
equipamientos deportivos y de ocio y, especialmente, las más de 200
hectáreas de zona verde que se recuperaron para la ciudad con la
intervención en las zonas colindantes a las riberas.
El CESA también aludió a importante intangibles que siguen vigentes
una década después, como es la elevada respuesta y consolidación del
movimiento de voluntariado. Igualmente destacó el efecto aglutinador que tuvo la Expo, convirtiéndose en un «claro vehículo de unidad, de integración y de incremento de la conciencia colectiva».
Los cálculos sobre el impacto aún son mayores para la
Fundación de Economía Aragonesa (Fundear), que estimó un año después de
la clausura que Zaragoza y su entorno recibieron hasta 2.600 millones en
inversiones y beneficios.
Semejante inversión económica se tuvo que hacer en un tiempo récord,
especialmente lo que concierne a la transformación del meandro de
Ranillas en un complejo de pabellones de 25 hectáreas rodeado de un
parque equipado. Solo hay ver las imágenes aéreas de 2005 para ver como
un paraje de huertas se convirtió en un pulmón verde y en un nuevo
centro de ocio y trabajo.
De ello se encargó el equipo de Expoagua, que además logró cerrar el evento internacional con un déficit del 0,8%, muy lejos de la desviación de Sevilla, que llegó al 134%. El que fuera director de Recursos y Medios de Expoagua, José Luis Murillo, recuerda que hubo cientos de adjudicaciones de todo tipo «sin una sola comisión o duda al respecto».
Y apunta que se contrataron a 2000 personas en 2 días para atender a
los visitantes de la Expo un mes antes de la apertura sin que hubiera
incidencias. Murillo también incide en el cambio que supuso para la ciudad en
cuestiones que ahora no se aprecian por formar parte de la vida
cotidiana. «Ya no recordamos lo lejos que estaba el Actur de la estación
del AVE», señala en alusión a la aportación que supuso cerrar el tercer
cinturón por Ranillas con el puente del Tercer Milenio.
Los portavoces de la Asociación Legado Expo, Juan Ibáñez y Miguel Ipas, subrayan precisamente como uno de los principales legados la transformación de la movilidad en la ciudad. «Los
dos cinturones y los puentes permitieron peatonalizar parte de la zona
histórica y reducir ostensiblemente el espacio para los vehículos en el
centro al poder desviarse el tráfico», apuntan.
Atrás quedan los tiempos en los que había que cruzar la parte
histórica para comunicar las dos márgenes de la ciudad o para salir o
entrar procedente de Huesca por el Mercado Central. La avenida de César
Augusto era un verdadero embudo viario hasta que el tranvía se convirtió
a partir del 2012 en el único medio de transporte con derecho a
circular en esta arteria. Ibáñez e Ipas también recuerdan que el servicio municipal de alquiler
de bicicletas, Bizi Zaragoza, echó a andar al calor de la Exposición
Internacional. «Ese cambio de cultura en la movilidad empezó en 2008»,
añaden.
Los datos confirman este cambio exponencial. Cinco años antes de la Muestra, la capital contaba únicamente con ocho tramos de carril bici que sumaban 12 kilómetros, pero se dispararon gracias a los que se construyeron en el tercer cinturón o las riberas. La red no ha dejado de crecer desde entonces y ahora se extiende a lo largo de 131 kilómetros. Sus últimas incorporaciones, las del paseo de Sagasta y la avenida de Gómez Laguna.
Una de las zonas conectadas, como no podía ser de otra forma en una
exposición dedicada al agua y el desarrollo sostenible, es la zona de
Ranillas. Su reconversión en parque empresarial se tuvo en cuenta cuando
se diseñó el recinto de pabellones, lo que permitió una rápida
transformación y ajustar la factura en la medida de lo posible.
Pese a la galopante crisis económica que frustró buena parte de las
operaciones ya firmadas con empresas, la realidad es que más del 75% de
la superficie comercializada ya está ocupada y que cerca de 3000
personas acuden a diario a trabajar. Eso sí, se tuvo que recurrir a trasladar sedes oficiales para dar vida al recinto.
La más importante, la Ciudad de la Justicia, a la que siguieron la
Consejería de Educación y múltiples organismos públicos. En total, se
han implantado casi medio centenar de organismos y empresas.
El que fuera presidente de la Expo, Roque Gistau,
consideró en plena recesión, en 2010, que harían falta diez años para
llenar el recinto, aunque aún se está lejos de lograrlo y nadie se
atreve a ponerle fecha. Pero como el resto de implicados, reconoce que la transformación que sufrió la ciudad fue histórica y no hubiera sido posible sin la Muestra Internacional.
Fuentes: Heraldo.es y archivo fotográfico de Heraldo.
Como habréis oído en los informativos, hoy se ha despedido de nosotros la sonda Cassini-Huygens realizando un vuelo adentrándose en la atmósfera del planeta Saturno para acabar desintegrándose por completo.
Esta entrada es un pequeño homenaje a una sonda que ha aportado tantos datos e información a lo largo de su misión y nos ha servido de ayuda a la hora de comprender lo que sucede en nuestro propio sistema solar.
¿Qué es Cassini-Huygens?
Cassini-Huygens es una nave espacial formada por la nave Cassini cuyo
objetivo era orbitar el sistema formado por Saturno y sus múltiples
satélites y la sonda Huygens, cuya misión era adentrarse en la atmósfera
para posteriormente posarse en la superficie del satélite más grande
que orbita Saturno: Titán.
Su lanzamiento tuvo lugar el 15 de octubre de 1997 en la estación de
Cabo Cañaveral y entró en órbita alrededor de Saturno el 1 de julio de
2004.
El 25 de diciembre de 2004, la sonda Huygens se separó de la nave Cassini
para emprender su viaje en solitario hacia la luna Titán, a la cual
llegaría el 14 de enero de 2005 adentrándose en su atmósfera y
desplegando después un paracaídas para posarse finalmente sobre su
superficie.
Titán orbitando a Saturno
Imagen de la superficie de Titán, donde aterrizó la sonda Huygens
Poco se sabía sobre la superficie de esta luna debido a que está cubierta por una densa y opaca atmósfera, por lo que en un principio no
se sabía a ciencia cierta si la sonda amerizaría o aterrizaría sobre
terreno sólido.
Porque sí, Titán tiene ríos, lagos e incluso océanos, pero no de agua
como en la Tierra, sino de hidrocarburos, fundamentalmente metano.
(Como dato curioso añadir que el primero que teorizó sobre la existencia
de una atmósfera en esta luna fue el astrónomo español Josep Comas i
Solà en 1907 por el efecto de oscurecimiento al borde).
Allí, el ciclo del metano actúa fundamentalmente como el ciclo del agua
en la Tierra. El metano se evapora, se forman nubes y vuelve a caer en
forma de precipitación sobre la superficie, pero con la diferencia de
que allí la temperatura superficial ronda los -180ºC.
Tras posarse sobre la superficie de Titán, la sonda estuvo emitiendo
datos alrededor de una hora para ayudarnos a entender un poco más cuáles
eran las características de este satélite saturniano.
Recreación artística del aterrizaje de la sonda Huygens sobre la superficie de Titán
En cuanto a la nave orbital Cassini, os podéis imaginar la cantidad
inimaginable de datos que ha aportado después de estar orbitando a
Saturno y sus lunas durante casi 13 años.
Podría tirarme horas hablando sobre ello, pero centrémonos en lo mas importante:
- Prácticamente nada mas comenzar a orbitar a Saturno, Cassini descubrió
otros dos nuevos satélites que orbitaban al gigante gaseoso: Metone y
Palene. Con el paso de los años ha ido descubriendo algunas más, hasta
un total de 7 nuevas lunas. No nos olvidemos de que Saturno y sus lunas
forman como un pequeño sistema solar por sí mismo, con un total de hasta
61 satélites orbitando al planeta.
- Cassini ayudó a ratificar en el año 2002 la teoría de la relatividad
de Albert Einstein a través del estudio de las fotografías y demás datos
que la sonda enviaba a la Tierra para su posterior estudio.
El experimento se realizó en el verano de 2002, cuando la sonda y la
Tierra se encontraban en lados opuestos del Sol, separados por una
distancia de más de 1000 millones de kilómetros. Los investigadores
observaron el cambio de frecuencia de las ondas de radio que procedían
de la Cassini mientras estas pasaban cerca de nuestra estrella. También
midieron el tiempo de viaje de una señal desde que fue enviada por las
estaciones de seguimiento hasta la sonda y desde esta de nuevo hasta la
Tierra. Dichas señales avanzan a la velocidad de la luz.
Con estos datos, los científicos midieron con una enorme precisión cómo
la gravedad solar puede llegar a desviar un rayo electromagnético, en
este caso una señal de radio. Según la teoría general de la relatividad
de Einstein, un objeto masivo como el Sol hace que el espacio-tiempo se
curve en sus cercanías, por lo que la luz o las ondas de radio que pasen
cerca de él tendrán que viajar durante más tiempo debido a la
curvatura. La distancia extra que las señales tuvieron que recorrer
procedentes de la Cassini, retrasó su llegada. La cantidad de retraso
proporciona una prueba sensible de las predicciones de la teoría de
Einstein.
- Una ingente cantidad de nuevos datos acerca de las capas superiores de
la atmósfera de Saturno, su enorme campo electromagnético y las
gigantescas inclemencias climáticas que se producen en el planeta.
- Nuevos datos sobre la composición de la atmósfera, superficie y capas
inferiores de la que probablemente sea su luna mas llamativa e
interesante para los científicos: Encélado.
Hagamos un inciso sobre esta luna porque gracias a Cassini y los datos
obtenidos, este satélite se ha convertido en uno de los principales
candidatos para albergar vida tal y como la conocemos en nuestro
planeta.
Imagen de la superficie de Encélado
En 2005, cuando Cassini empezó a sobrevolar esta luna, no se sabía mucho
de ella salvo la información aportada por las sondas Voyager en la
década de los 80.
En ese mismo año, la sonda descubrió que en el polo sur de esta luna una
serie de géiseres expulsaban al espacio lo que parecía ser vapor de
agua. Años más tarde se confirmó que los gases escupidos por estos
géiseres contenían moléculas de hidrógeno y de dióxido de carbono, por
lo que se fortalecía la teoría de que estos gases se hubiesen formado en
las profundidades del océano como sucede de forma similar en la Tierra
al entrar en contacto el magma con las rocas y el agua.
Tengamos en cuenta que este proceso es una de las principales hipótesis
con las que se baraja el comienzo de la vida en la Tierra, por lo que la
teoría de encontrar algún tipo de microorganismo cobra más fuerza,
aunque de momento solo se trata de simples suposiciones.
Imágenes tomadas por la sonda Cassini de estos géiseres expulsando material a la atmósfera
En principio se creyó que en esta zona del polo sur habría un mar bajo
la superficie, y que debido a la inmensa atracción gravitatoria de
Saturno, esta hacia que la luna se deformase y produjese estos efectos
geológicos.
Finalmente y tras años de estudio se confirmó que no se trata solo de un
pequeño mar bajo la superficie en la zona del polo sur, sino de que se
trataba de un océano global que recubriría la superficie total de esta
luna por debajo de su espesa corteza de hielo.
Por si fuera poco, Encélado aun tiene otra peculiaridad más y es que el
material eyectado al espacio a través de su géiseres (más de 100
identificados por Cassini), se agrupa para formar uno de los anillos mas
exteriores de Saturno, el anillo E.
Hablemos también un poco sobre estos espectaculares anillos que rodean a
Saturno, puesto que Cassini también nos ha ayudado a saber mucho más
acerca de ellos y de cómo se estructuran:
Y es que los diferentes anillos que rodean a Saturno no están divididos así
por azar. Aquí entran en juego otras lunas mucho más pequeñas
(las lunas "pastoras") que las ya nombradas Titán o Encélado, pero con
un papel fundamental en la estructura de estos y de las que Cassini nos
ha dejado constancia con alguna imágenes.
La luna Pandora causando una especie de onda por su efecto gravitacional en el anillo F
Perturbación gravitacional del material del anillo F causado por el paso Pandora
La luna Prometeo, la otra luna que cuida junto con Pandora del anillo F
Hablaremos de sus dos divisiones más evidentes:
- La división más evidente es la llamada "división Cassini", que fue
descubierta por el astrónomo italiano Giovanni Cassini en 1675 y que da
nombre a la sonda. Aunque a nosotros nos parezca un simple hueco entre
estos anillos, la distancia total de esta división es de 4800km.
¿Y qué produce esta división? Pues como ya hemos comentado antes las
culpables son las llamadas "lunas pastoras", encargadas de separar los
materiales a su paso. En este caso es la luna Mimas, que repercute
gravitacionalmente sobre los materiales que circulan a través de los
anillos y los agrupa.
La división Cassini, la que está situada más hacia la izquierda
Foto de Mimas tomada por Cassini
- La segunda división más caracteristica es la denominada "división de
Encke", producida por la luna enana "Pan" que tiene una forma muy
peculiar y que se encarga de acumular el material de los anillos a un
lado y al otro de su eje orbital.
La luna Pan con su llamativa forma
Pan "pastoreando" los anillos de Saturno
La duración de la misión estaba programada para finalizar supuestamente
en el año 2008, pero debido a su buen estado decidieron alargarla lo
máximo posible hasta este próximo viernes 15 de septiembre al quedarse
ya sin combustible, donde después de pasar entre Saturno y sus anillos
para un ultimo estudio sobre la masa de estos, se adentrara en la
atmósfera para terminar siendo destruida.
Es por la falta de combustible por lo que se ha decidido que la sonda se
desintegre contra Saturno para evitar la posible contaminación
microbiana del satélite Encelado que tanto interés ha levantado entre la
comunidad científica por su posibilidad de albergar vida.
Y por último os dejo algunas de las impresionantes imágenes que esta misión nos ha regalado:
El polo norte hexagonal de Saturno
Hemisferio norte de Saturno
Nubes de Saturno al infrarrojo
Saturno y sus lunas Dione y Epimetheus
El lado oscuro de Saturno
Encélado sobre los anillos de Saturno
Saturno y sus anillos translúcidos
El hemisferio sur de Saturno
"La rosa", el gigantesco vórtice formado en el polo norte de Saturno
Aurora boreal formada sobre la rosa
Cassini a la sombre de Saturno
Una gigantesca tormenta formada en las capas superficiales de la atmófera
Tormentas de Saturno en falso color
Foto de los anillos de Saturno en la que se pueden observar las
sombras producidas por el material de los anillos. Esta foto se tomo
durante el equinoccio de Saturno, momento en el que los anillos apuntan
directamente al sol y que ocurre tan solo una vez cada 14 años
terrestres
La sombra del gigante proyectada sobre sus propios anillos
La tierra vista desde el polo sur de Saturno
La luna Tetis y su cráter llamado Odiseo con un diámetro de 400km
La luna Mimas con su característico cráter que le hace apodarse como la "Estrella de la muerte"
La luna Hiperión con su apariencia esponjosa
La luna Jápeto, el tercer satélite mas grande después de Titan y Rea
El último adiós de Cassini a la luna Encélado tras ocultarse detrás de Saturno
La última imagen de los anillos de Saturno tomada por Cassini horas antes de precipitarse contra su atmósfera
Imagen del hemisferio norte de Saturno horas antes del final de Cassini
Zona exterior del anillo A en la que se puede apreciar la luna Dafne,
causante de la División Keeler. Una de las últimas imágenes tomadas por
Cassini
Y finalmente la última foto tomada por Cassini en la que se puede
apreciar la atmósfera de Saturno pocas horas antes de entrar en ella.
Hoy comenzó la inmersión final. En
cinco minutos, la nave espacial posicionará el INMS para el muestreo
óptimo de la atmósfera, transmitiendo datos casi en tiempo real desde
entonces hasta el final de la misión.
Además, hoy la Cassini entrará en la atmósfera de Saturno. Al principio,
los propulsores funcionarán al 10% de su capacidad para mantener la
estabilidad direccional, permitiendo que la antena de alta ganancia de
la nave espacial permanezca apuntando a la Tierra, transmitiendo datos
de forma contínua.
Un tiempo después, los propulsores de la Cassini estarán al 100% de su
capacidad. Las fuerzas atmosféricas aplastan la capacidad de los
propulsores para mantener el control de la orientación de la nave
espacial, y la antena de alta ganancia pierde su orientación hacia la
Tierra. En este momento, que se espera que ocurra a unos 1510
kilómetros por encima de las nubes de Saturno, la comunicación de la
nave espacial cesará, y la misión de exploración de Cassini habrá
concluido. La nave espacial se romperá como un meteorito momentos
después.